Libros de Nidia Morales
Portada de la novela Traje de luces, de Nidia Morales

Escritora colombiana presenta 'Traje de luces', un retrato de la fiesta taurina Nidia Morales relata la historia de la fiesta brava desde que comenzó, con El Cid campeador en España, hasta nuestra época. Desde pequeña a Nidia le rondaba la idea de escribir un libro sobre los toros y el mundo que los rodea, maldito para algunos, pero mágico para sus seguidores. Un día, mientras revisaba los periódicos halló un aviso de la peña taurina de César Rincón en Miami, donde está radicada hace 30 años, y sintió que su idea podía materializarse. A partir de ahí, inició un proceso de casi tres años, en el que tuvo que aprender más sobre la fiesta brava, pues descubrió que su idea acerca de los toros era más poética que real. "Es otro mundo, un Olímpo reservado para muy poca gente a la que le gusta", comenta. También quería hacerles un pequeño homenaje a los toreros colombianos, de modo que incluyó sus nombres en la portada de la novela. Pero Nidia decidió que no sólo quería escribir un texto plano. Fue así como le incorporó al libro una obra de teatro y, adicionalmente, hizo un video con imágenes imborrables del mundo taurino, entre ellas la muerte de Manolete, y un CD con música característica del ruedo.

El espectáculo de la muerte.
Este no es el primer libro de Nidia Morales que está acostumbrada a que sus temas generen polémica. Ya lo hizo con el maltrato infantil y con los homosexuales. El de los toros no es menos controversial, pues sea mito o realidad las cosas que dicen, muchas personas lo ven como la forma de someter al animal a un sufrimiento innecesario.

Al respecto, Morales asegura: "no estoy abogando por la muerte de ningún animal. Estoy abogando en favor de la vida de ese mismo toro". Y es que en su texto defiende el indulto como la única vía que le queda a ese toro para seguir viviendo. "Es el único animal de consumo que tiene la oportunidad de vivir por esos 15 minutos en los que lucha", comenta. Al perdonársele la vida recibe una corona de laurel y queda libre en un potrero hasta que muere de forma natural. Cuando no tiene esa opción, el torero, o matador como prefieren que los llamen, debe ejecutarlo. "Matar es un arte en la fiesta brava. A ellos no se les perdona que no maten los toros de una vez. Al clavar la espada tienen que hacerlo en el punto exacto, en el hueso de agujas", dice.
Los toreros, gladiadores del siglo 20.

En algunas oportunidades, los matadores son vistos como verdugos dentro del ruedo. Pero Nidia plantea la situación desde otro punto de vista en su libro. "El torero es una figura pequeñita al lado de un animal de esos, que pesa hasta 900 kilos", dice. Así también dentro del proceso de investigación, Nidia descubrió detalles inéditos para la mayoría del público. Por ejemplo, el traje de luces que usa un torero es una pieza que se hereda. "Casi todos los toreros empiezan con vestidos prestados", comenta Nidia. Después, cuando van adquiriendo prestigio, los sastres dejan de bordar sus ropas con seda y lo hacen con hilos de oro. Pero de las cosas que más la impresionaron en el proceso de conocer a fondo el mundo taurino fue descubrir que un capote pese tanto. "Es increíble que un ser humano pueda manejar con destreza ese peso que supera los 30 kilos", puntualiza Nidia.

artículo: Sofía Gómez